pajaEl 2009 se termina para dar pie a un nuevo año y, como cada inicio de un próspero doceavo de meses, toca rellenar un gran listado de propósitos para hacer efectivos y anotarlos en el calendario que mañana estrenaremos.

Este propósito del que hablo podría ir dirigido al sector masculino por su cáliz pajillero, pero no, el fin es más bien didáctico para todas las pajarracas poco expertas que estén abiertas a mejorar sus artes manuales y hacerles descansar a ellos las zarpas, que ya les toca dar tregua a los callos.

Así pues, espero que tengáis en cuenta esta clase visual de masturbación masculina en la que la chica consigue hacerlo derramar unos condensados lecharazos con tres minutos de giros en el manubrio.

¿Qué valoración dais los chicos a esta paja?

¡Feliz 2010 a todos, y de paso, aprovecho para desear que me améis un poco más este próximo año!