El sueño de cualquier buscador de tesoros o aficionado a los detectores de metales, en encontrar un baúl lleno de monedas de oro, y eso es lo que sucedió en Venice Beach.

En realidad no era un cofre lleno de monedas de oro, cómo podían pensar todos los presentes, se trataba de una broma organizada por un grupo de amigos que el día antes habían enterrado el botín lleno de monedas de chocolate. No os perdáis la reacción de la gente en el momento de abrirlo.