Un grupo de ciclistas Chinos se encontró en su aventura en bicicleta por el Tibet con un pequeño perro abandonado que decidió unirse a ellos para recorrer nada menos que 1700km.

Los ciclistas le dieron comida y agua y tras comprobar que el perro no se despegaba de ellos, decidieron tratarlo cómo uno más del grupo, cuidándolo durante todo el trayecto. Sin duda este animalito se ha ganado ser la mascota de estos aventureros.