Un tío cabezón cómo el solo, parece que acaba de comprarse una moto y no tiene la más mínima idea de quemar rueda, lo intenta una y otra vez mientras los presentes insisten en que lo deje, que tiene pinta de hacerse daño si continúa intentando la maniobra.

El a lo suyo, don erre que erre, hasta que al final consigue besar el suelo, eso si, ha tenido suerte de que no fuera cuando estaba acelerando. Se ve que maneja bien la máquina, si…