Hemos visto en muchas ocasiones los efectos de un buen taserazo, una descarga eléctrica que por norma general queda aturdida a la víctima retorciéndose de dolor, pero en este caso a este gran hombre negro no le hace ni cosquillas.

Atentos a la reacción tras sufrir la descarga, cómo si nada, eso si, los policías consiguieron reducirlo a pesar de todo.