Recuerdo haber leído no hace mucho, un artículo sobre los “rambitos”, mercenarios, que eran contratados por Blackwater, una compañía Americana que pagaba grandes cantidades de dinero por sus servicios en Irak. Estos reclutados eran en su mayoría soldados de muy baja graduación y especializados en operaciones especiales, y metieron en más de un lío a la contratista, ya que al parecer eran de gatillo fácil.

No se si este será en caso, pero tiene toda la pinta, supongo que soldados bien formados conocen cómo mínimo la convención de Ginebra y no disparan a la primera de cambio, y mucho menos hacen cosas cómo esta, cargarse a un pobre animal indefenso por mera diversión. Estas son las cosas que crean mala imagen de un ejercito y de un país, luego no me extraña que la gente esté en su contra…