Un Ruso de 28 años, de nombre Ivan, quiso probar algo diferente saltando desde una torre de alta tensión de 150 metros de altura con su paracaídas, pero el paracaídas no se abrió y el joven se estrelló a toda velocidad contra el suelo.

Las consecuencias fueron terribles, fue ingresado en cuidados intensivos con varias lesiones de gravedad, entre ellas, contusión cerebral, fractura de la pelvis, lesión medular y contusión del pulmón. El accidente ocurrió en el 2011, no sabemos si el chico consiguió salir adelante de aquel fatídico salto.