Parece ser que el método de reventar la puerta con la parte trasera de una furgoneta e ir a saco a por el cajero automático se está usando demasiado en las gasolineras. Un trabajo rápido y que si consiguen lo que buscan, muy rentable.

Las cámaras de seguridad son el principal problema que tienen estos ladrones, eso y una rápida actuación de quien esté al cargo de la gasolinera, aunque en esos casos…. como para jugársela por unos euros. Ya se encargará el seguro.