Un reportero se encontraba grabando un reportaje en la calle, cuando de repente un grupo de hombres que se encontraba a pocos metros comienzan a luchar. El reportero al principio se mantiene al margen pero tras unos segundos decide intervenir y separar a los luchadores.

Por suerte todo quedó en unos cuantos puñetazos y algún que otro revolcón por el suelo y por supuesto en una noticia fresca que llegó sin aviso previo.