Al parecer el chico de las imágenes, el Punk, estaba orinando en una estatua conmemorativa de la segunda guerra mundial, algo que no sentó nada bien a un transeúnte que decidió darle una lección de modales al estilo Ruso.

Un par de puñetazos, al suelo, y ahora vas y los cascas, la próxima vez que orines en la calle acuérdate de esto…