Ocurrió durante el transcurso del partido de los Yankees contra los Tigers, una mujer se pasó todo el partido increpando a una aficionada rival, hasta que dicha aficionada perdió los nervios y decidió darle un puñetazo, acto seguido la mujer le propinó una patada tirándola de espaldas.

La chica se dio un fuerte golpe en la cabeza, tuvo suerte, un poco más y queda en el sitio. Seguro que la próxima vez todas se lo piensan mejor antes de dejarse llevar por la ira impulsadas por sus colores.

Por cierto lamentable la actitud del resto de aficionados, animando a la pelea.