Por norma general a todos nos gusta el campo, la naturaleza, poder salir del mundanal ruido y la contaminación de nuestra ciudad y adentrarnos de vez en cuando en nuevos lugares alejados de la civilización, respirar aire fresco y porqué no, meter un buen polvete con el cantar de los pajarillos en medio del bosque.

Esto es precisamente lo que hace la parejita amateur del vídeo, llevan su cámara a un lugar apartado donde nadie los pueda observar, y se disponen a follar y grabar su propia película porno. Independientemente de lo buena que esté la chica (que tampoco está nada mal) lo importante es el morbo de la situación, sexo al aire libre sin contemplaciones.