Desde luego algunos se pueden apuntar a padres del año y seguro que consiguen premio, en este caso se trata de un Ucraniano con sus dos hijos pequeños que decide atravesar la calle, por lugar indebido con los dos chiquillos de la mano.

Una autentica temeridad, pues los pobres niños no tienen la culpa de tener un padre idiota que se pone a atravesar la calle sin mirar. Estuvo muy cerca de liarla muy gorda.