Ocurrió en Florida, una mujer de 20 años fue detenida y esposada por un agente de policía, la chica se soltó de una de las esposas, abrió la puerta y salió corriendo, el agente salió tras ella y no dudó en usar su pistola táser para detenerla.

Cómo consecuencia, la chica cayó al suelo dándose un golpe en la cabeza, llorando y sangrando, antes de quedar inconsciente. Ahora se encuentra en estado vegetativo, conectada a una máquina para respirar y siendo alimentada por un tubo. La madre cree que la conducta del policía fue incorrecta e hizo uso de una fuerza excesiva. Análisis posteriores indican que la joven había consumido cocaína.

El informe policial determinó que la conducta del agente fue la adecuada, dado que tienen orden de utilizar su arma táser cuando un sospechoso se da a la fuga.