Cómo cada año, tanto en España cómo en Portugal (lugar al que pertenecen las imágenes), se celebran cientos de fiestas veraniegas con toros cómo protagonistas. Cientos de personas se dan cita en los pueblos para correr delante de los toros y celebrar las fiestas patronales.

Muchas veces el alcohol hace que la gente tenga comportamientos que no tendrían en estado normal, demostrando un “valor” surrealista que en ocasiones termina con serias consecuencias. En este caso se trata de una mujer que al parecer había bebido dos copas de más, y se quiso meter en el ruedo para torear al morlaco.