Hace falta valor y sobre todo dejarse el sentido del ridículo guardado en un cajón de casa, porque lo ha hecho esta chica de 27 años es algo que cualquiera no es capaz de hacer, en ese aspecto es admirable, pero por otra parte, no entiendo la finalidad, o está ciega y piensa que lo hace bien o es que realmente le importa un huevo lo que piense la gente y está contenta con su cuerpo tal cómo es, que repito, lo veo perfecto.

Lo cierto es que Lulú es la sensación del último America’s Got Talent y si lo que pretendía era hacerse popular, lo ha conseguido.