mamada-huevos

Hace tres días que no practico una felación y tengo las comisuras de los labios que parecen las cataratas del Niágara rebosando babas, pagaría por comerme un cimbel. Y más ahora con el video que Blash me ha dado para hoy, el cual me ha abierto el apetito de una forma estrepitosa.

La chica me parece un poco fea, aunque en realidad no debe serlo tanto, pero es que mi perdición son las morenas y esta rubia tiene algo que no me termina de emocionar. Aunque no importa, para lo que la queremos, lo mismo da.

El caso es que su forma de felar al chico, tan tierna, a la par que lasciva, me ha activado el modo de hambruna sexual total. Mi empatía psicológica con la gente tiende a ser elevada, pero en el terreno videográfico-sexual se ve superada, y es lo que me está pasando ahora con esta guarrilla. La veo mamar de esa forma y creo ser yo quien está chupando con algarabía y entusiasmo, notando como los testículos crecen en mi boca al darle unos húmedos lametones, pasando de tamaño ‘pelota de golf’ a ‘pelota de tenis’.

Y ese aumento de tamaño de los huevecillos es una de las cosas más motivantes para las adictas a chupar genitales masculinos, porque el amor propio que se genera al pensar que es gracias a una misma la fabricación de leche que se está produciendo, es importante, y más importante es la satisfacción final cuando el drenaje testicular se acaba realizando en la boca, o en el escote y las tetas, como es el caso de la rubia-fea que tan bien se la ha lamido al compañero, saco escrotal incluído.

¿A vosotros os gusta que os remamen las pelotas cuando os la están chupando?