Las imágenes de la cámara de seguridad de una pequeña tienda China, captaron el momento en el que un hombre entró a comprar y se encontró con el dependiente completamente dormido apoyado contra el mostrador. Aparentemente el hombre abandona el lugar sin más, pero en realidad lo que hizo fue avisar a un compinche para volver los dos y robar al dormilón.

La indecisión, el miedo a ser pillados, la falta de astucia, o cómo lo queráis llamar, hizo que los dos tíos perdieran el tiempo y no consiguieran su propósito, que al parecer era el ordenador que el dependiente tenía a su lado sobre el mostrador.