Aveces nos quejamos de brutalidad policial, o abuso de la autoridad, pero en casos cómo este creo que está más que merecido que el detenido se lleve una pequeña paliza y se vaya a la celda de cabeza calentito.

Se trata de un joven de 18 años que se resiste a ser detenido por la autoridad, son necesarios hasta 4 policías para reducirlo, uno de ellos emplea la porra con dureza.