analMe llama potencialmente la atención esta gente que con tal de darse placer es capaz de hacerse daño, y llegar con esto del sexo hasta límites preocupantes que ponen en peligro su salud.

Si en su día vimos el tío que se metía un bote de cristal por el culo, con sus dramáticas consecuencias, este no es menos interesante. En este caso no hay sangre ni aparentemente dolor, pero la sensación que produce ver la penetración del enorme dildo es brutal. Mejor verlo…