Es lo que tiene tener pareja y vivir con ella, que puedes aprovechar todos los rincones de la casa para follar e ir probando en cada estancia, desde luego así se hace la relación mucho más entretenida. Uno de los lugares del hogar que más morbo provocan y más solicitados, es la cocina.

La razón la desconozco, será por el hecho de ser una zona de la casa no concebida para estas labores, y donde normalmente puede haber más gente, familia o amigos, y por ello nos provoca ese morbillo extra el montárnoslo en la encimera. Aquí un claro ejemplo en una joven pareja amateur que disfruta del sexo guarro en la cocina de su piso.