Aveces provocados intencionadamente, otras veces por descuidos graves, gente que tira colillas o se pone a hacer una barbacoa en el lugar menos indicado,sea cómo sea, todos los veranos tenemos el mismo desalentador panorama y miles de hectáreas acaban calcinadas, entre ellas casas quemadas, fincas, animales y personas que pierden la vida.

En estos días se están viviendo algunos incendios preocupantes en nuestra geografía, uno de ellos el vivido en Girona, donde murieron un padre y su hija al tirarse desde un acantilado al agua para salvarse de las llamas. Otras decenas de personas se quedaron acorraladas en la carretera por el fuego y protagonizaron escenas de pánico abandonando sus vehículos y huyendo colina abajo desesperadamente.