Al parecer esta señora está enseñando a su perro, un RottWeiler, a mostrar los dientes de forma agresiva cuando le da la orden y cómo recompensa le da una galleta. Cabe decir que es un grave error que le puede pasar factura en un futuro, a un perro jamás se le debe asociar un comportamiento agresivo con una recompensa.

El problema de esto es que el perro entiende que su dueña quiere agresividad y le premia por ello, por lo que puede llegar un momento que el animal se enfrente a ella o a otras personas para recibir la recompensa. He tenido dos Rottweiler y puedo decir que son animales obedientes, pacíficos, y amigables, pero cómo siempre dependiendo de la educación que les impartas.