Entre las tantas posturas posibles para realizar el acto sexual, véase el kamasutra, hay una muy recurrida de la que hemos disfrutado en muchas ocasiones y no nos cansamos de hacerlo, una en la que nos dejamos llevar llevar por nuestro instinto animal para penetrar a la pareja con fuerza.

Cuatro patas, 20 uñas, perrito, culo en pompa, que cada cual lo llame como quiera, lo importante es poner a la chica mirando a Cuenca y darle con todas las ganas.