Hay muchas formas de empezar el día, y una de las mejores, sin duda alguna, es meterle a tu pareja un buen polvete matutino, en uno de esos días en los que te levantas empalmado, vas en pelotas a la cocina y allí te encuentras con ella, con el culo en pompa esperando a que la claves.

No podría ser mejor. Aquí tenemos a una parejita que decide darse los buenos días de esta forma tan especial, justo antes de desayunar.