Cómo bien sabréis hace días se produjo uno de los hechos que ha tenido más repercusión a nivel mundial, en lo que a internet respecta, no lo digo solo por la ley SOPA, de la que todos estamos al tanto y a la expectativa, si no del cierre de uno de los grandes de la red, Megaupload, el mayor almacén de contenido en línea del momento.

Su cierre y la posterior detención de sus responsables, ha provocado en la red una guerra de consecuencias aún desconocidas. Durante la madrugada del viernes “Anonymous” pasó a la ofensiva con un ataque, cayeron, entre otros, la página del FBI, la del Departamento de Justicia y la de Universal, que había demandado a Megaupload.

Mientras tanto los responsables de Megaupload pasaban su primera noche entre rejas, en lo que se supone será un largo tiempo, al menos para su creador, Kim Schmitz, acusado de blanqueo de dinero, violación de los derechos de autor, y conspiración empresarial delictiva.

Una vida de lujo, excesos y especulación

Kim Schmitz, considerado una de las 10 personas más ricas de Nueva Zelanda, un maestro de la especulación. Mansiones, yates de millones de dólares, coches de lujo y un ritmo de vida fuera de lo normal, que ha terminado con Dotcom, cómo se le conocía, entre rejas y a la espera de un juicio tras el cual se supone que pasará una larga estancia en la cárcel.

Un largo historial delictivo en Alemania, donde fue acusado de piratería, estafas con tarjetas de crédito y malversación de fondos. Schmitz se hizo famoso cómo Hacker tras conseguir burlar la seguridad de la NASA, el Pentágono y Citybank.

Presumido y exhibicionista, llegó a alquilar un yate por 1 millón de dolares para ver el gran premio de F1 de Mónaco, invitando a una gran fiesta al mismísimo principe Rainiero. Incluso, Ofrecer una recompensa de 10 millones de dólares a quién consiguiera capturar a Bin Laden, durante la guerra de Afganistán.

Su fanfarronería le llevó a hacer cosas fuera de lugar, cómo contratar a una modelo de Playboy para que fingiera que él la atraía mientras se paseaba en un yate alquilado por el caribe, haciendo creer que el gran barco era de su propiedad. En 1999 fue visto en el aeropuerto de Munich haciéndose fotos con los aviones para después hacer creer a la gente que eran suyos.

Todo esto, hasta que en 2005 nació su mayor fuente de ingresos, Megaupload, la misma que hoy le ha llevado a los tribunales y de la que tiene más complicado salir indemne que en otras ocasiones.

Ahora, Schmitz, tendrá que conformarse con ver desde la cárcel la Gumboll 3000, carrera de superdeportivos que corría todos los años y que ganó en 2001. Una vida, a sus 38 años, llena de excesos y lujos por doquier.

http://www.youtube.com/watch?v=vEA6OoXPaMk