Siempre me ha llamado la atención la habilidad que tienen los pulpos y otros cefalópodos para desaparecer y camuflarse en el medio que les rodea, cambiando el color de su piel y convirtiéndose en invisibles para los depredadores.

Un equipo de investigadores ha llevado a cabo un estudio para comprender cómo los pulpos pueden cambiar de aspecto y color con tanta facilidad, una de las conclusiones de dicho estudio, es que los pulpos se fijan en un objeto en concreto imitando los elementos que lo forman. Lo que aún no se puede comprender, es cómo son capaces de adaptarse a la textura y color de dicho elemento, siendo ciegos al color…