Esta vez las imágenes proceden de una escuela de primaria de Rusia donde debido a las quejas de los padres de algunos pequeños, decidieron instalar varias cámaras ocultas para vigilar el comportamiento de una de las educadoras.

Queda patente que la mujer es una tarada de cuidado que no debería estar ejerciendo su profesión, si tiene problemas en casa mejor que los resuelva en ella, antes de cargar con personas inocentes. Este tipo de conductas son intolerables en cualquier sociedad…