Con el corazón en un puño, así vivieron los espectadores de esta escena la situación, con un conductor completamente borracho circulando de lado a lado de la carretera y poniendo en serio peligro la vida de los demás.

Esperando y deseando que no se llevara por delante a nadie y que pusiera fin a su borrachera en la cuneta el solito, finalmente así lo hizo, pero no sin sembrar el pánico en la carretera.