Dicen que la música amansa a las fieras y se ha comprobado en más ocasiones que los animales por norma general se tranquilizan al escucharla. Sobre todo si se trata de una pieza suave, cómo en este caso el piano.

Las imágenes fueron tomadas en Kanchanaburi, provincia de Tailandia, en un parque donde cuidan elefantes heridos o con discapacidad. Paul Barton se prestó para ser el pianista de un concierto muy especial, con los elefantes cómo espectadores. Al parecer los animales estaban encantados y relajados con el sonido del piano.