El alcohol no entiende de horas, ni de edades. Cualquier momento es bueno para pillar una buena cogorza, y ya se sabe que cuando va uno borracho puede pasar lo impensable, la vergüenza se la come un burro y hacer locuras. Luego claro, al día siguiente vienen los hay hay hay y los madre mía.

En este caso, no había otra cosa mejor que hacer un día normal,  en un lugar con gran tráfico de personas, que ponerse a mear, y encima una tía, que para mear se tiene que espatarrar y en este caso, bajarselo todo. Y como es normal en este tipo de cosas, siempre habrá un buen amigo grabandote en video para que te acuerdes toda tu vida xD