Vemos tanto tarado a diario por todas partes que no sería de extrañar encontrarnos el día menos pensado con un tío en plena calle haciéndose una paja, de ahí las reacciones de la gente al encontrar un hombre de espaldas haciendo un gesto asociado con la masturbación.

Algunos se escandalizan y huyen, otros miran, y otros directamente se acercan para pedirle que se vaya a otra parte.