Siempre hay que buscar nuevas posturas y situaciones que nos despierten el morbo, no es bueno follar siempre de la misma forma, sobre la cama, con la típica postura del misionero, hay que añadir nuevas fórmulas en la relación para poder conservar el morbo del primer día.

En este caso la pareja utiliza una silla en la cual está sentando el hombre y la mujer cabalga con su gran culo sobre la polla, moviendo el pandero en círculos y disfrutando la penetración.