Ocurrió en Estocolmo, un hombre ebrio cayó a las vías del tren instantes antes de que éste llegara a la estación. Un individuo con camisa azul se acercó hasta él y sorprendentemente en lugar de ayudarlo y ponerle a salvo, le robó sus pertenencias y abandonó el lugar.

Instantes más tarde llegó el tren pasándole por encima, por suerte el hombre fue rescatado con una pierna aplastada y heridas en la cara y un hombro, pero consiguió sobrevivir.